Red

jueves, 16 de abril de 2015

El rojo era su color favorito.
El rojo es el color de la sangre.
El rojo traía paz y tranquilidad a su vida.
El rojo cambiaba de tonalidad cada vez que se enfadaba.
El rojo brillaba en la más absoluta oscuridad.
El rojo conseguía hacerla feliz.
El rojo desaparecía cuando menos lo esperabas.
El rojo teñía su vida hasta el más mísero rincón.
El rojo caminaba siempre pegado a ella.
El rojo pintaba todas las casas del barrio.
El rojo murmuraba en su oído.
El rojo la estresaba hasta el punto de hacerla enloquecer.
El rojo era su mejor amigo.
El rojo le sonreía en los momentos más amargos.
El rojo aparecía en sus manos.
El rojo siempre era rojo.
El rojo continuaba su circulo vicioso.
El rojo jamás se acababa.
El rojo estaba en todas partes.
El rojo la obsesionaba.
El rojo pintaba su cara.
El rojo quería siempre más.
El rojo corría por su cuerpo.
El rojo le preguntó una vez más.
El rojo por fin fue libre.