Once (Una vez)

domingo, 30 de marzo de 2014

Título original: Once

Año: 2006

Director: John Carney 

País: Irlanda

Duración: 85 minutos. 

Género: Drama, Romance Música

Sinopsis: Glen Hansard es un cantante y compositor que interpreta sus canciones por las calles de Dublín, cuando no está trabajando en la tienda de su padre . Durante el día, para ganar algún dinero extra, interpreta conocidos temas para los transeúntes, pero por las noches, toca sus propios temas en los que habla de cómo le dejó su novia. Su talento no pasa desapercibido a Marketa Irglova, una inmigrante checa que vende flores en la calle. Ella tampoco ha tenido suerte en el amor y, para sentirse un poco mejor, escribe canciones sobre el tema, pero, a diferencia de Glen, nunca las interpreta en público. Glen y Marketa, acaban de improviso haciendo un dueto en una tienda de música, y será entonces cuando descubran que algo les une...

Opinión Personal: Esta película la tenía pendiente y este fin de semana pues la vi. ¿Qué decir de ella? No es mucho, es una de estas películas hechas con poco presupuesto pero que sin embargo ha tenido un gran éxito, tanto como para que creasen un musical en Broadway basada en la película (pero mucho más largo y con más canciones) 


¿Para qué engañarnos? La película no es tan interesante como parece y no me esperaba otra cosa ya que había oído de fuentes de confianza (alguien de mi familia que la había visto) que realmente la historia no era muy diferente a otras. Entonces... ¿por qué si me dicen que si la recomendaría diría que sí sin dudarlo? Bueno, eso tiene su razón. 

Lo mejor y más maravilloso de esta película son... las canciones. Tal como lo oyen, las canciones son las que les dan sentido a la película y yo creo que estos dos de la foto (son los compositores  de las canciones y los actores protagonistas) decidieron hacer una película simplemente para mostrar su música y en medio de canción y canción han metido una historia pero debemos admitir que han conseguido lo que querían. 

Las canciones que aparecen en esta película son simplemente geniales, tan hermosas, con tanto sentimiento tan... perfectas. Sí, en mi más sincera opinión, son canciones de estas medio "empalagosas" que no te cansas de escuchar y que cada vez que lo haces sientes un no-se-que en tu interior que hacen que te enamores de ellas una y otra vez. 

¿No me creéis verdad? Es que... si elijo solo una canción de esta especie de "musical" (¿se le puede llamar musical?)  pero lo haré para que digáis que tengo razón y que las canciones son hermosas (lo mismo hay alguien que no le gusta y me deja como una mentirosa) Puuf, elegiré dos. Allá van, prepararse ¿eh?

When your mind's made up
 

If you want me


En resumen, una banda sonora con una historia en medio que te enamorará (la banda sonora) o al menos eso espero porque cuando hay talento hay que reconocerlo ¿no? Eso sí, si la vais a ver que sea uno de esos días que os aburráis y os dé igual la película que veáis. 

Querido diario...

viernes, 28 de marzo de 2014


23 de abril de 2014
Querido Dario:

Hace mucho que no te escribo y sé que me echas de menos pero ¿qué le vamos a hacer? Mi vida es demasiado intensa como para detenerme un segundo a escribirte una carta.

La primavera  ya ha llegado y la sangre altera, eso se nota en mi clase... Todos los chicos andan detrás de mi con cara de embobados, haciéndome cumplidos y favores para que les haga caso. ¿Sabes lo que hago? Acepto todo esos halagos y ayudas y después sigo pasando de ellos. Pero, ¿se han visto? Son unos idiotas... si supieran que yo solo tengo ojos para uno, me dejarían en paz. 

¿Que como llevo mi situación? Mal, ya lo sabes. Él solo tiene ojos para ella y a mi me tiene apartada. Pero el otro día disfruté enormemente al ver la gran pelea que tuvieron, por un segundo creí que ella se iría para siempre de su lado y me tocaría a mi entrar en acción. Para mi desilusión, a las pocas horas, él volvió con un ramo de rosas y una cena increíblemente romántica... como la envidio, como la odio, todo mi sufrimiento por culpa de ella, si solo se fuese lejos de aquí... yo... él.. ya estaríamos juntos porque es evidente que siente algo por mí. No sabría decir qué exactamente, pero sus palabras y sus abrazos lo dicen todo. Más de una vez me ha susurrado un te quiero y mi corazón ha bailado de alegría al oír aquellas dos simples palabras que pueden cambiar el mundo pero aun espero un te amo por su parte. Sé que nunca llegará pero trato de contentarme con lo que tengo. 

Aunque... desearía que sus dulces manos recorriesen mi cuerpo entero, me llenaría de ilusión si sus labios se posasen sobre los míos por un segundo, solo pido una milésima de segundo... ¿es demasiado? ¿Acaso está bien esto que siento?

Lo he comentado con mis amigas, no abiertamente claro, y ninguna parece comprender lo que siento, incluso se extraña de que esto sea posible... Me verían como un bicho raro si les contase la verdad, por eso en aquel momento decidí callarme. Pero no va a durar para siempre, no puedo callarlo más. Quiero explotar, quiero gritarle a esa tía que sigue a su lado a pesar de todo, quiero abofetearla hasta más no poder y después quiero correr a sus brazo, a los de él, tal perfectos tan... únicos. Me odiaría... me odiaría si hiciese eso y yo no podría soportarlo.

Ayer, fue un día maravilloso. Me llevó a la playa, solo él y yo. Fue tan perfecto, dimos un paseo por la orilla mientras iba agarrada a su brazo, comimos helado, reímos y nos contamos lo que nos había ocurrido. Después, por la noche, le pedí que me arropase, que me cantara, como solía hacerlo. Y él... con esa sonrisa tan magnífica lo hizo sin rechistar y se despidió con un te quiero princesa. 

Lo que más odio de esta situación es que me veo obligada a llamarle padre y él me ve solo como a su hija... Lo que más odio es tener que llamarla madre y fingir que la amo solo porque me trajo al mundo. 

Se despide, tu querida Electra.

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Tenía muchas ganas de escribir este relato pero nunca he encontrado la forma de hacerlo... El sindrome de Electra... es el mismo que el de Edipo (el tipo que se casó con su madre y mató a su padre sin saber que eran ellos) pero ocurre con las mujeres. Realmente me he sentido extraña escribiendo este relato, pero era algo que quería hacer... :)

Nos vemos!^^ 

Temblando

jueves, 27 de marzo de 2014

El cielo está nublado, amenazante con descargar toda su furia cuando menos te lo esperes. Es un día gris y yo me encuentro en mi apartamento. No tengo ninguna fuerza para hacer nada, simplemente me dedico a cerrar mis ojos e imaginar cosas imposibles, cosas que quisieran que pasasen pero que nunca podrán pasar. Como ella, su imagen acude a mi mente como un ser imaginario, perfecto que no está al alcance de mi mano pero que una vez pude tocar. 

Un sonido me saca de todo esos pensamientos dolorosos y alargo la mano para coger el teléfono, miro la pantalla y sonrío tristemente: es un ángel. Descuelgo y saludo a la persona que se encuentra al otro lado de la línea, seguro que ha notado que mi voz suena apagada, sin vida. 

-Hola.

Su voz femenina me retumba en el oído, ¿por qué tiene que tener esa voz tan hermosa? No puedo escucharla sin echarme a llorar. Mi cuerpo empieza a temblar, temiendo saber lo que quiere conseguir con aquella llamada. 

-No tengo con quién hablar y necesito contarle esto a alguien...

Asiento y le pido que me cuente lo que le pasa, parece triste y no puedo permitir aquello. No, ella no se merece llorar, no se merece que la tristeza acuda a su vida, ella es demasiado perfecta para que sus ojos se manchen con lágrimas. 

-Verás...- empieza, aquella pausa no me gustó en absoluto. Noto que trata de elegir las palabras que dirá a continuación, noto que intenta que estas no penetren en mi cuerpo como cuchillas pero eso es inevitable. Suspiro, esta chica siempre me saca de quicio. 

-Di, ¿qué te pasa?- mi voz tiembla por un segundo pero logro recomponerme a tiempo. 

-El otro día, quedé con Dan y bueno, en un momento de la noche nos besamos.... 

Como predecía, sus palabras entraron en mi mente haciendo que esta se estremeciese de dolor y no pudiese pensar con claridad. Imaginé la escena: ella agarrada de la mano con ese tal Dan, paseando por la oscuridad de la noche cuando, sin previo aviso, él junta sus labios con los de ella en un cálido y apasionado beso.  Mi cuerpo comienza a temblar con más violencia que antes, apenas puedo sujetar el teléfono. Me río tristemente.

-¿De qué te ríes?-pregunta tratando de sonreírme tras el auricular. 

-¿Que de qué me río?  De nada. Solo que me hace gracia tu manera de contarme esto... Parece que al final has decidido que tu y yo seguimos siendo amigos pero sabes que no es verdad. 

Mi voz se quiebra con cada palabra, las lágrimas vuelven a mis ojos pero no dejo que se note. Intento parecer fuerte, intento decirle todo lo que siento, si no lo hago ahora... puede que ya nunca tenga otra oportunidad. 

-Sabes que tiempo atrás fuimos felices los dos juntos. Me pregunto que pudo pasar para que todo aquello cambiase, parecíamos tan... perfectos. Tu eras mi estrella, brillando en el cielo como ninguna otra lo hacía, tu luz cegaba a todos. Yo me sujetaba a ti para poder estar a tu altura pero me dejaste caer, ¿por qué me dejaste caer?

-No te he llamado para esto. Te he llamado para contarte que Dan y yo hemos decidido ser pareja. Solo creí que deberías saberlo... 

-No, no quiero saberlo. Me mata que me digas esto. Me mata que me llames como si no pasase nada entre nosotros y me cuentes esto... Yo te amé ¿me oyes? Te amé y te sigo amando. Solo que me martiriza no saber por qué me dejaste. Dime ¿por qué? 

-Te he dicho una y mil veces que olvidásemos lo que pasó entre nosotros. 

-¿¡Olvidar!? Yo no puedo olvidar, no con este dolor que me persigue. Mi corazón está roto y lo que haces es pisotearlo una y otra vez hasta reducirlo a polvo. Muy bien, ya lo has conseguido y ahora ¿por qué no me dejas en paz y te alejas de mi mente? 

-¿Sabes? Estaba triste por tenerte que decir esto pero... ya veo que eres un borde y que eso que decías de que "solo quiero que tu seas feliz" es una gran mentira. No te lo iba a contar, pero con Dan siento mucha más felicidad que la que sentía cuando estaba contigo.

-¡BASTA! Cállate, ¿no has tenido suficiente ya? No quiero oírte. Solo quiero que me llames para decirme que tu y yo podemos volver a estar juntos. En alguna parte de tu corazón seguro que aun me amas. Por favor, solo...

Mis lágrimas brotan rápidamente de mis ojos y recorren mis mejillas sin descanso cayéndose después a mi ropa que comienza a mojarse de agua salada. No puedo creer lo que me dice, no puedo creer que vuelva a suplicarle que me ame... He vuelto a caer muy bajo. Me quedo unos segundos callado, con la respiración agitada a causa de las lágrimas y del nerviosismo que siento. 

-Voy a colgar ¿vale? 

No me da tiempo a contestarle, ya oigo el sonido incansable que me asegura que en el otro lado de la línea no hay nadie que me escuche, nadie que oiga mi llanto. Tiro el teléfono con rabia contra la pared y se descuartiza: la batería va por un lado, la tapa por otro y por último el teléfono cae recto hasta llegar al suelo.

El cielo está nublado y las gotas de lluvia no tardan en chocar contra mi ventana acompañándome en mi llanto, acompañándome en mi sufrimiento. Y yo por algún motivo sigo temblando.

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Inspirado en: Temblando

¿Qué hacer?

jueves, 13 de marzo de 2014

¿Qué hacer cuando ya nada sale como a ti te gusta? 
¿Cuando tu mundo se derrumba en cuestión de segundos?
¿Qué hacer cuando no puedes aguantar más y sientes que no podrás seguir un día más?
¿Cuando no hay más que oscuridad en tu alma? 
¿Qué hacer cuando las lágrimas que has estado guardando todo este tiempo salen sin más, arrasando con todo lo que tenías por delante pero sin limpiarte el dolor que tienes dentro?
¿Cuando tienes el corazón tan destrozado que no hay manera de reconstruirlo?
¿Qué hacer cuando ya nada te consuela, ni siquiera aquello que creías que lo haría?
¿Cuando las palabras no son suficientes, cuando las palabras hacen daño?
¿Qué hacer cuando pierdes la fe en todo lo que creías?
¿Cuando todas tus ilusiones caen porque son demasiado pesadas?
¿Qué hacer? 
¿Aguantar? 
¿Seguir como si nada estuviese pasando, mostrando esa gran sonrisa que siempre llevas en la cara pero que nada más es un simple antifaz que cubre tu alma? 
¿Pagarlo con aquellos que te quieren, o que dicen quererte
¿Llorar hasta que tus ojos se cansen y caigan en un sueño profundo?
¿Dejar que el dolor te consuma día tras día hasta que no puedas más?
¿Qué hacer?

Soledad

lunes, 10 de marzo de 2014

Frustración
Soledad
Gritos sordos 
Palabras amargas 

¿Y así acaba su para siempre? ¿Así es como se lo paga después de haber estado tan enamorada de él? ¿Dónde quedaron todas las palabras bonitas que le dedicaba cada mañana? ¿Las caricias a oscuras cuando daban las tres de la madrugada y aun estaban despiertos? ¿Los "cuelga tu" que duraban horas? ¿Y los "te amo"? ¿Dónde quedaron? ¿Qué fue lo que pasó? ¿Algo que dijo? ¿Algo que hizo? ¿Algo que provocase ese cambio repentino en su ser? ¿Se apagó la llama que tanto habían tardado en encender? ¿Por qué le dijo aquellas palabras dolorosas que no se le borran de la cabeza? ¿A qué venía ese "no quiero verte nunca más" cuando todo parecía tan perfecto? ¿No lo era para él?

Frustración
Soledad 
Gritos sordos

¿Y si fue aquella chica que apareció de pronto en sus vidas? ¿Y si ella no hubiese sentido tantos celos? ¿Y si hubiese creído sus palabras de que nunca había visto otra chica más guapa que la que tenía a su lado? ¿Y si  le hubiese dicho toda la verdad? ¿Y si hubiese gritado cuando él le decía aquellas palabras tan feas? ¿Y si le hubiera dicho lo que en realidad ella sentía? ¿Y si dejaba de preguntarse por lo que habría pasado si no hubiese hecho las cosas que ya estaban hechas?

Frustración 
Soledad

¿Y si... cambia las preguntas y las convierte en respuestas? ¿Aun sigue sintiendo dolor? ¿Sabe él que ella está empezando a olvidar? ¿Él olvidará también o ya no habrá nada de ella en su memoria? ¿Fueron verdaderos los momentos juntos?  ¿Volverá a encontrar otro amor como el que había perdido? No, porque ningún amor es igual al otro pero seguro que volverá a encontrar solo eso: amor.

Soledad

Ya no queda nada más, sonríe de nuevo a la vida. Incluso esa palabra no le suena ya tan horrible: "Soledad" No le parece algo negativo, de hecho se ve más radiante que nunca. Parece que ha tropezado con una piedra y se ha vuelto a levantar como si nada ocurriese, como si no le hubiese echo daño pero, en realidad, había sentido el escozor de cada una de las heridas abiertas y de la sangre  caliente cayendo por su delicada piel. Ahora ni dolor ni sangre, solo soledad y le gusta. Ya no hay necesidad de hacer más preguntas porque siente que tiene las respuestas que tanto la desesperaban.

¿Y si  no se hubiese sentido tan mal durante tanto tiempo?

Un segundo camino (La carrera, "2ª parte")

miércoles, 5 de marzo de 2014

 ("2ª parte" del relato: La carrera)
Bromeamos minutos antes de que dé comienzo esa absurda carrera. “Ella” dicen refiriéndose a mí “Ella va a llegar la primera” Simplemente muestro una tímida sonrisa, sé que eso no es como lo cuentan, sé que no aguantaré ni medio metro pero aun así comienzo a creer que es verdad. De tantas veces que me lo han dicho, ya me había visto como la ganadora de la competición, aunque estaba claro que iba a ser la más débil de todos.

Un sonido llena mis oídos y me quedo paralizada durante unos segundos mientras los demás ya se han puesto en marcha. “Vamos” dice una de las tres chicas que se han quedado junto a mi “Te acompañaremos durante la carrera, no me interesa ganar de todas formas” Le sonrío y le doy las gracias con mi mirada, está bien eso de tener compañía cuando no estás centrada en ganar.

Todo va bien, mi paso es lento y los suyos también, pero no nos importa que nos hayan adelantado, simplemente vamos riendo y comentando todo lo que vemos. De pronto, una de ellas comienza a ir a paso más ligero, no logro entender por qué lo hace simplemente corre más rápido que antes y trato de seguir su ritmo pero me es imposible, ya me ha adelantado lo suficiente como para que mis piernas corran tanto en tan poco tiempo.

Os veré en la meta” dice con una sonrisa mientras se despide con la mano. Ya solo quedan dos de las personas que me acompañaban. Creí que no se irían, os juro por lo que más queráis que creí que nunca se separarían de mí, que no se atreverían a dejarme sola ante aquel desconocido paisaje pero lo hicieron.
La que dijo que no le interesaba ganar empieza a alejarse y me dolió demasiado verla desaparecer en el horizonte, tanto que mis pulmones ya comienzan a notar el miserable oxígeno que yo les entrego. La única que queda a mi lado, me mira con una sonrisa y, sin decir nada, corre en busca de las otras dos que nos habían dejado.

Grito, trato de correr para alcanzarlas, las llamo una y otra vez pero no volvieron, ninguna lo hizo de hecho. Me paro, algo me oprime el pecho, el mundo da vueltas a mi alrededor y unas peligrosas lágrimas albergadas en mis ojos amenazan con mostrarse al exterior si me atrevo a pensar en las que me habían dejado.

Respiro con dificultad y me trago mi llanto. Me dispongo pues a seguir con el camino marcado para llegar a mi destino, que se supone que es una línea blanca pintada en el suelo con un par de personas animando a los recién llegados. No doy ni un paso cuando algo me detiene, es el paisaje que tengo alrededor, más en concreto un segundo camino.

Lo que observo es un sendero algo oscuro ya que el sol no entra en él por culpa de los altos árboles que se entrelazan los unos con los otros. En el suelo hay piedras, algunas afiladas y otras lisas pero también puedo contemplar flores de todo tipo y la mayoría son hermosas. Los sonidos son extraños al igual que agradables y los troncos de los árboles parecen caras que observan inmóviles cada uno de tus movimientos. Demasiado tentador como para quedarme aquí; no quiero seguir con el camino que alguien ha marcado, no quiero llegar a la meta que me espera, no quiero ver el mismo paisaje que todos los demás. Soy demasiado caprichosa además de egoísta ya que no me apetece en absoluto ver la cara de superioridad que tendrán todos al verme llegar a la meta desde lejos.

Decidido, tomaré ese segundo camino. Seguro que está lleno de sorpresas y peligros pero será más satisfactorio que el camino que han tomado todos.

Lo sabía desde mucho antes de empezar la carrera, sabía que tenía que hacer esto sola, sin nadie que me acompañase en las dificultades del sendero, sabía que tenía que sobresalir entre los demás por algo y no era por ir en cabeza en aquella carrera sino por tomar un camino diferente al resto.

Porque así soy yo.

Extraño a las personas que me han dejado atrás y sé, y logro comprender, que no lo han hecho a propósito que tenían sus motivos más que convincentes, que tenían otros objetivos más importante que girar su cabeza hacia atrás y preocuparse por esa chica que no corría lo suficientemente rápido. Las aprecio pero no creo que logren entender nunca lo que siento ni tampoco creo que nunca logren entender por qué mi cabeza loca eligió ese segundo camino, ni yo misma lo sé pero ahora que estoy enfrascado en él ya no puedo salir.

No veo el principio ni tampoco el final solo un tramo de oscuridad, estoy sola y nadie me va a ayudar pero así es la carrera y así es como yo he decidido hacerla.