¿Preguntas por preguntar o eres tonto? Part 2

miércoles, 23 de octubre de 2013

Como he visto que os ha gustado la anterior parte (ve AQUÍ para verla) y además me habéis planteado otras cuestiones puees... me he decidido a hacerla :) Aquí tenemos las preguntas planteadas y mi respuesta:

1.¿Por qué el sol hace más claro nuestro pelo y más oscura nuestra piel?
Porque cuando nos da el sol, en el pelo existen ciertos... componentes (melanina creo que se llama) y esos se aclaran con el sol mientras que con la piel se oscurecen (?) ¿Creo?
2.¿Quién prueba la comida de perro cuando dice "muevo y mejorado" sabor? 
Es bastante obvio... Un perro que habla (existen lo que pasa que no nos lo quieren decir...)

3.¿Por qué esterilizan las agujas para las inyecciones letales? 
Hombre... ¿y si le metemos veneno con una aguja que había servido para salvar la vida a alguien eh, EH?
Además... toda clase de personas merecen morir limpiamente y no con una asquerosa aguja... tiene que ser una limpia.
4.¿Por qué cuando suena el despertador lo atrasamos cinco minutos más? 
Principalmente por pereza pero la pregunta es: ¿por qué lo atrasamos cinco minutos? Sería mejor atrasarlo diez y así después de cinco minutos no lo tendrías que volver a atrasar. Pero si os digo la verdad: NUNCA he atrasado un reloj :) Más bien le hago esto:
es broma
5.¿Por qué no se puede estornudar con los ojos abiertos? 
Porque si estornudásemos con los ojos abiertos nos quedaríamos sin ellos (literalmente) tal como lo oís... No estornudéis con los ojos abiertos niños

6.¿Por qué los cangrejos caminan hacia atrás? 
En realidad los cangrejos no caminan hacia atrás sino que caminan de lado. Y caminan así porque no quieren chocarse de frente con alguien así no se hacen tanto daño (?) Además en mi opinión los cangrejos son algo... asquerosos, desagradables...
perdón, no te lo decía a ti. 

7.¿Por qué la moneda de 1€ es más pequeña que las de 50 cent? 
Estaban todos reunidos planeando como serían las monedas y los billetes y uno de ellos dijo:
-¡Se me acaba de ocurrir una idea genial!¡Vais a flipar!
-A ver , dinos esa idea.
-¿Por qué no ponemos la moneda de un euro más pequeña que la de 50 céntimos?
-...¡ESA IDEA ES BUENÍSIMA!
-Yo tengo otra. ¿Por qué no inventamos una moneda de tres euros?
-¡DESPEDIDO!
y por eso me baño en dinero

¿Preguntas por preguntar o eres tonto?

martes, 22 de octubre de 2013

Uoolaa a todo el mundo!^^ Estoy en un descansito de estudio esta semana y he estado pensando qué hacer... Demasiados relatos y entre semana la gente lo que quiere es pasar un buen rato ¿verdad? Por eso... he venido hoy con un par de preguntas que se encuentran por este gran mundo que es Internet y son (pienso yo) divertidas de responder. ¿Empezamos?

1.Cuando te haces una foto al lado de Mickey Mouse, el hombre de dentro del disfraz, ¿está sonriendo?
Es evidente que no... Ya que puede salir mal en las fotos sin que nadie se de cuenta pues pondrá caras raras o algo de eso (es lo que yo haría)
2. ¿Por qué se lavan las toallas? ¿No se supone que estamos limpios cuando las usamos?
Esta pregunta se la hace mucha gente y yo creo que es de lógica... Si la utilizas mucho acaba por ensuciarse y por quedar muy empapada así que tendrás que lavarla para volverla a utilizar (¡cochino!

3. ¿Por qué las mujeres no se pueden pintar las pestañas con la boca cerrada?
Hombre...si pones cara de sorpresa pues los ojos se te abren más y como que es más fácil... pero yo me pinto las pestañas con la boca semi-cerrada.
4.¿Por qué "separado" se escribe todo junto y "todo junto" se escribe separado?
Porque "separado" es solo una palabra y "todo junto" es un conjunto de dos palabras que utilizas habitualmente. Ejemplo: Todo es relativo. En la clase me senté junto a Ester. 
5.¿De qué color es un camaleón mirándose al espejo?
Pues si no se camufla es de color verde porque ese es su color super guay
6.¿Por qué hay día del padre, día de la madre, pero no hay día del hijo?
No hay un día del hijo... pero hay un día del niño que es el 6 de enero (día de reyes) ¿Cómo te has quedao eh? 
7.¿Como le digo a las personas que tengo super poderes sin que me rechacen o me crean loco?
Como me enseñó alguien...(creo que fue Hola, soy German) Primero le dices: oye, tengo una noticia que darte: tengo una enfermedad, es contagiosa, mortal y te la acabo de pegar... Rápidamente le dices: es broma, solo tengo super poderes y listo! Como hizo Spiderman (?) 

Y esto fue tooodo por hoy ¿Qué os pareció? ¿Fue entretenido? Para mi sí :) Si queréis más preguntas estúpidas y sus respuestas puedo hacer otro de estos jajajajaja Pero ya lo que digáis! Bueno me despido ya. Estudiad mucho todos ¬¬ (I'm watching you) 

Nus vemus!!^^ 

Raven, Raven.

jueves, 17 de octubre de 2013

Todos los cuentos empiezan igual, hagamos lo mismo con este. 

Erase que se era un niño que acababa de perder a su querida madre. Lloraba día y noche sin descanso por aquel gran amor que había perdido.

Su padre se vio obligado a casarse con una señora que no sentía ningún aprecio por el muchacho. Esta señora vino acompañada de dos gemelos muy feos, de la edad del chiquillo, que cuando podían no dudaban en hacerle la vida imposible.

Al cabo de los mese el padre murió de forma trágica. Y la señora tuvo que hacerse cargo del chico que lloraba continuamente por la muerte de su padre y ya de paso porque extrañaba a su madre.

Los años pasaron y el niño creció, convirtiéndose en un apuesto joven. Pero en su vida nada era perfecto. Sus hermanastros le habían colocado un mote y su madrastra se burlaba de él sin parar, mandándole a hacer las peores tareas de la casa y así ella se libraba de tener que pagar a una criada.

-Raven, Raven (cuervo en inglés). ¿Por qué no estás en el cementerio llorando como siempre?- dijo uno de los gemelos.

-No puede, porque limpiar la casa debe.- dijo el otro haciendo rimar la oración de su hermano.

Ambos se marcharon riendo mientras ensuciaban el suelo recién fregado. Raven (aunque ese no es su nombre real) se había ganado ese apodo por visitar de vez en cuando el cementerio para ver a sus padres. El pobre no podía ser más miserable, pero aun así era bueno con sus hermanastros y su madrastra.
Una tarde, mientras limpiaba las escaleras, oyó la voz de su madrastra que gritaba:

-¡Niños, niños gran noticia! ¡La princesa celebrará un baile para encontrar marido! Debemos ir, seguro que la princesa elegirá a uno de mis hijos.

Raven se sentó en las escaleras e imaginó un baile real, debía ser magnífico: la comida, la música, el ambiente, la princesa… No, no, eso no era para él. Su madrastra le pondría aquel día infinidad de tareas para que no pudiera ir al baile con ellos.

Así ocurrió, la madrastra y sus horribles hijos se marcharon temprano para hacer algunas compras y después dirigirse directamente al baile y el pobre Raven se quedó allí con las tareas de la casa.

-Psss- se oyó en el jardín trasero- Psss…

El muchacho se dirigió al lugar asustado, miró al lugar pero no vio nadie. Serían imaginaciones suyas, se giró y se dispuso a marcharse.

-Espera- alguien salió de entre los arbustos. Era un hombre algo mayor que él, de muy buen ver también- ¿Sabes quién soy?

-No, ¿quién sois?- preguntó Raven sin miedo.

-¡Soy tu padrino, Ado! Siento no haber podido venir antes pero estaba… ocupado.

Raven no se lo podía creer, se acordó de golpe de los paseos por el jardín con su padrino. Se abalanzó sobre él y lo abrazó, casi llorando de la alegría.

-¿No fuiste al baile? ¿Tan mala es tu madrastra?- Raven asintió con la cabeza- No importa. Quiero pedirte un favor. Sabrás que tu padrino es un ladrón ¿verdad?

-Lo sé, Ado. Papa nunca estuvo orgulloso de ti.

-Ya…En fin, necesito tu ayuda para entrar en el palacio esta misma noche y llevarme el secreto más preciado que guardan allí. ¿Me ayudarás?

-¡No, yo no quiero robar!

-Tú, tú no tienes que robar. Simplemente entrarás y distraerás a todo el mundo bailando con la princesa mientras yo me cuelo en el palacio y robo la joya más valiosa de todo el planeta ¿qué me dices?

-Tengo que limpiar la casa sino mi madrastra me matará.

-No hay problema. Unos amigos podrán hacer todas tus tareas, empezarán ahora si lo deseas.

Raven le pareció bonita la idea de bailar con la princesa así que aceptó encantado. Ado, le dijo que tendrían que estar fuera del castillo antes de medianoche. “¿Tendrás suficiente con eso?” le había preguntado su padrino, a él le pareció magnífico, eso era mucho tiempo.

Llegaron al palacio y Raven entró por la puerta principal mientras que su padrino se perdió entre los arboles del lugar. El palacio era enorme. “¿Cómo limpiaran todo esto?” se preguntó. Se disponía entrar en la sala de baile pero un hombre se lo impidió, el corazón se le aceleró y empezaron a temblarle las manos, seguro que lo habían pillado.

-¿Cómo quiere que le presente, señor?- le dijo un hombre bajito y canoso. Raven se tranquilozó.

-Soy Naver, el noble- se le ocurrió aquel nombre de pronto.

Por fin pudo entrar en la sala, todos bailaban menos la princesa que se veía radiante en su vestido azul pero su sonrisa resultaba un poco falsa. Raven o Naver se acercó a ella disimuladamente y le sonrió.

-¿Cómo es posible que la mujer más hermosa del lugar no esté bailando?- la princesa se sonrojó y le sonrió.

-No hay ningún hombre agradable por aquí, todos son iguales.

-¿Me permite demostrarle lo equivocada que está?- dijo mientras le ofrecía su mano, ella la aceptó encantada.

La princesa y Raven bailaron y bailaron y entre ellos dos algo nació, un extraño fuego hecho de belleza. El reloj del lugar dejó que su primera campanada se dejase oír por todo el lugar.

-¡Oh, no!- exclamó Raven- ¡Las doce!

-¿Qué ocurre?- preguntó la princesa observando la perfección de aquel apuesto joven.

-Debo marcharme. Nos veremos pronto, mi princesa- besó su mano y salió a paso rápido del lugar.

-¡NO!- exclamó la princesa- ¡Guardias, impedid que se vaya. Él es mi futuro esposo!

Al oír aquello Raven comenzó a correr hacia la salida, y mientras corría alguien se puso a su altura: era su padrino.

-¿Qué tal ha ido?- preguntó Raven.

-Bien, los guardias te siguen ¿lo sabes?

Raven afirmó y empezó a bajar los grandes escalones. Cuando iba por el duodécimo casi se cae al suelo por suerte su padrino le ayudó a tiempo pero Raven notó como perdía su zapato favorito. Cogieron los caballos, lo separaron de la carroza y se marcharon de allí como alma que lleva el diablo. La princesa vio como su futuro marido se fugaba mientras corría escaleras abajo.

-Mirad, princesa- dijo un guardia- Ha dejado un zapato.

-¡Oh, qué hermoso y qué pequeño! Esto no le entra a todo el mundo.
....

-¿Quién  sería ese Naver, el noble? Estuvo toda la noche bailando con mi princesa.- preguntó uno de los gemelos.

-¿TU princesa? Querrás decir Mi princesa.

-¡Parad! ¡Sois unos horribles hijos, no bailasteis ni una sola vez con ella! Pero aun nos queda una oportunidad, esta tarde la princesa vendrá a casa para que os probéis el zapato que ese tal Naver, el noble se dejó allí…

Raven escuchó aquello atentamente y sonrió para sus adentros. ¿De verdad que nadie se había fijado en que aquel “noble” era él? Esperó impaciente la tarde y por fin el timbre de la puerta sonó. La madrastra no dejó que Raven abriese, como solía hacer, esta vez abrió ella.

-Majestad- hizo una reverencia- Pasad, os debo presentar a mis hijos.

La princesa entró y Raven la observó desde  su escondite: la cocina. Los gemelos se probaron el zapato pero a ninguno le entró. La princesa estaba aburrida de escuchar como los hermanos se peleaban tratando de que el zapato entrara en su pie.

-¿No tiene a nadie más que sea varón?- la madrastra negó con tristeza- Entonces debo i…

-¡Ahijado, ahija…!- Ado entró corriendo por la puerta y se paró en seco al ver a la princesa- Majestad, que gusto veros por aquí.

-Ado, ¿qué hacéis?

-Vengo a ver a mi ahijado- la princesa señaló a los dos gemelos- No, mi ahijado no es tan feo.

-¿¡Reside aquí otro varón pues!?- Ado asintió- ¡Quiero verlo de inmediato!

Aprovechando la confusión Ado dejó algo en el bolsillo de la madrastra y luego se dirigió a la cocina en busca de Raven.

-¡Este es, majestad!

La princesa lo reconoció de inmediato y se lanzó a él dándole un fuerte abrazo. Después se separó de él y miró la casa.

-Vine para otro asunto. Ayer, robaron la joya más valiosa de todo el mundo. Mientras mi padre busca por las afueras del reino yo debo ir buscando casa por casa. Puesto que vos me habéis engañado- señaló a la madrastra- Es probable que robaseis la joya. ¡Registrarla!

A la madrastra se le calló el alma a los pies al ver la pequeña joya en su bolsillo. Los gemelos lloraban gritando que su madre no era la culpable, la madre se oponía, llorando también, a marcharse de su casa para ingresar en la cárcel. Ado reía de la situación y la princesa también parecía disfrutarla mientras se agarraba a la cintura de su amado.

Pero Raven se había quedado paralizado mirando aquella horrible escena y sintiéndose mal, muy mal. Se acercó a los guardias y pidió que soltaran a la madrastra.

-¡Basta! Ella no fue- dijo mirando a la princesa- Yo robé la joya.

La princesa casi se desmaya. Aun así, los guardias le arrestaron y se lo llevaron a palacio para que fuese juzgado.

Raven esperaba la peor sentencia del mundo: la muerte. Pero de la boca del juez, que resultó ser el rey, no salió nada de eso si no un simple: “Te condeno a casarte con la princesa

Raven se equivocó, el peor castigo no era la muerte, el peor castigo era casarse con la princesa. Ella era presumida, cotilla, molesta… y podríamos decir más adjetivos y juro por el rey que ninguno es bueno.
Así que, Raven con el paso del tiempo, dejó a la princesa y volvió con su madrastra que lo recibió con los brazos abiertos dándole las gracias por haberla salvado y con sus hermanastros llorando de alegría y gritando una y otra vez: Henry.

Peter Pan: La Gran Aventura.

domingo, 13 de octubre de 2013


Título original: Peter Pan



Año: 2003



Duración: 113 min.



País: Estados Unidos



Director: P. J. Hogan



Género: Aventura. Fantástica.



Sinopsis: Una fría noche de Londres, Wendy Darling adormece a sus hermanos menores con cuentos de espadas, bravuconadas y el Capitán Garfio, el pirata legendario que no teme a nada excepto al tic tac del reloj. Pero un reloj hace tic tac por Wendy también. Su padre ha decidido que ha llegado el momento de crecer. Después de esa noche, no habrá más historias. Pero Peter Pan adora las historias de Wendy, y viaja una gran distancia para escucharlas. Su aparición esa noche en la habitación supone el inicio de una gran y terrible aventura para Wendy y sus hermanos en el mundo mágico del País de Nunca Jamás enfrentándose a piratas depravados, sirenas maliciosas, un cocodrilo monstruoso y al terrible garfio de acero de Garfio.



Opinión personal:

¿No has visto esta película? ¿Y A QUÉ ESPERAS? Esta película es... no sé, es mi infancia y me encanta, la habré visto como tropecientas veces. De hecho, la veo y no oigo la película simplemente digo el diálogo: ¡me la sé de memoria!
Es que es tan asdsdgfhfjfgyuj que no puedo evitarlo y más si tenemos a este Peter:
asdasdfafs *.* (Sé que eres inteligente Peter, lo sé)
Para mí, Peter Pan puede tener aspecto de niño pero pienso que es ya todo un hombre porque a veces actúa como tal... Es lo que opino no sé vosotros...
Y bueno, me da mucha pena el final de esta película... la de Disney no acaba así pero he de reconocer que me encanta mucho más esta película que la de Disney (aunque la de Disney sigue siendo muy asdsadgdfgdfhd *.*)
¿Resumiendo? Que aun soy una niña chica y estas cosas me encantan!! Porque es lo que soy y si no te gusta... te aguantas! jajajajaja
Frases: (Pondré mil ¿vale?)
-Todos los niños crecen, excepto uno. 

-Olvídalos Wendy, olvídalos a todos. Ven conmigo al lugar donde nunca, nunca tendrás que preocuparte por cosas de mayores + Nunca es muchísimo tiempo.

-Morir... sería una gran aventura. 

-Wendy, esto es solo una fantasía, que tu y yo somos... Es que me sentiría muy mayor siendo un padre de verdad. 

-Peter, ¿cuales son tus sentimientos? +¿Sentimientos? -¿Qué sientes?[...] ¿Amor?[...] Seguro que lo has sentido por algo... o por alguien +Nunca, hasta la palabra me repugna. 
Lo siento pero debo crecer 
Y miles y millones de frases que me encantan! Pero bastante os he puesto ya...

Bella y La Bestia

sábado, 12 de octubre de 2013

La princesa estaba sentada en su sitio favorito de todo el palacio: la biblioteca. Un libro reposaba en sus manos y a su derecha podía contemplar las hermosas vistas del jardín interior del palacio. La puerta de la biblioteca se abrió y un hombre mayor entró dentro, sentándose al lado de la muchacha.

-Dime, Bella, ¿por qué no sales hoy a dar un paseo?

-¡No puedo, padre! Debo terminar este libro ¡es tan interesante!

-Llevas en la biblioteca casi dos días, saliendo solo para comer- el padre de Bella le arrebató el libro de sus manos- Como rey que soy, te ordeno que salgas a pasear.

-Está bien, pero iré al pueblo en busca de un nuevo libro que leer.

Bella salía ya por las puertas del palacio, se había cambiado su atuendo y ahora llevaba un vestido listo para salir; sin llamar la atención pero dando al puebla a entender que ella era de la nobleza. Se había puesto una capucha a juego con el vestido y así nadie reconocería a la princesa.
Por fin llegó a su librería favorita y abrió la puerta  la cual produjo un sonido indicando al dueño que había visita.

-¿Qué desea?- el librero reconoció a la princesa de inmediato, era su mejor clienta- Majestad ¿en qué puedo serviros hoy?

-¿Ha llegado algo nuevo? preguntó la joven con interés.

-No desde que vinisteis a preguntar. Pero puede ojear la variedad de libros que hay en este lado, quizás alguno le plazca.

Bella se acercó donde el librero señalaba y comenzó a mirar los libros. En aquel momento, el timbre de la puerta sonó y un joven, dos años mayor que Bella, entró, preguntó algo al librero que señaló la estantería de libros donde estaba Bella y el joven se colocó a su lado casi invadiendo el espacio personal de la muchacha., mirando el libro que ella había cogido.  Bella se incomodó pero trató de seguir la lectura.

-¡Por la corana del rey!- exclamó- ¡Esto es hermoso! Sin duda me lo llevaré.
El librero sonrió y le vendió el libro a la muchacha. El joven se había marchado, una pena porque Bella quería preguntarle por qué había invadido su espacio personal, pero le quitó importancia al asunto y salió de la tienda.

La plaza estaba extrañamente vacía, miró a su izquierda y luego a su derecha: nadie. De pronto, notó como alguien le tapaba la boca impidiendo que así el sonido de su grito se escuchara por todo el lugar, alguien le ató la boca, los ojos  y las manos a la espalda y  alguien la cogió cual saco de patatas y la puso en un carro. 
La princesa notaba el camino moviéndose bajo el carro, notaba también las irregularidades de este y sabía que se estaban moviendo, lejos del pueblo, hacia el sur.

Por fin el carro se paró y alguien la cogió igual que antes, ella no podía hacer nada de nada. Su secuestrador la condujo hasta un sitio donde había menos luz, pudo ver el cambio de luz a través de la tela, y notó como la ponía en el suelo. El secuestrador le quitó la venda de los ojos. Aquella habitación parecía un palacio totalmente arruinado. Bella posó sus ojos en su secuestrador. 

-¡Vos!- gritó Bella al ver al apuesto joven que había invadido su espacio en la tienda- ¿Qué hacéis? ¡Soltadme, soltadme ahora! ¡Lo ordeno!

-Vaya, ¿qué os creéis que sois? ¿Princesa? Estaos quieta si no queréis salir herida.

-¿Por qué me habéis secuestrado?- dijo tratando de soltarse de las cuerdas. El joven rió.

-¿Por qué si no? ¡Oro!- había un cierto tono de misterio en su voz- Por cierto, mi nombre es  Adam ¿y vos sois…?

 -Bella- dijo volviendo la cabeza, no sabía por qué pero los colores habían subido a sus mejillas- ¿Por qué me decís vuestro nombre? Os encarcelarán nada más que me encuentren.

-Eso si os encuentran.- la joven se quedó atónita, miró al joven con cara de sorpresa y sin saber qué decir. Adam rió ante la cara de Bella – Os contaré un secreto: en mi pueblo se me es conocido como la Bestia. 
Bella se sorprendió. La Bestia era un apodo para un ladrón que no hacía más que saquear casas ajenas y no dejar ni una pista por el camino, incluso una vez llegó a  asesinar a un tal Gaston, Bella recordaba las jaquecas de su padre al no encontrar a ese salvaje.  Y ahora lo tenía frente a frente. Le resultaba difícil de creer que aquel joven fuese un ladrón, un asesino, una… una ¡bestia! Adam la contempló un rato y luego se acercó a ella desatándola de las cuerdas de sus manos y sus pies.

-Podéis ser libre en esta habitación pero nada de salir a no ser que yo lo ordene.

Tras esto, y sin darle tiempo a responder, él salió- Ella se quedó sola allí y lo único que hizo fue dar pequeños sollozos. Un ruido había interrumpido su soledad. La habitación tenía dos puertas; una por la cual Adam había salido y otra blanca más pequeña de donde había salido el ruido.

-¿Se fue ya?- una voz sonó tras la puerta blanca, Bella no contestó- Creo que sí…- notó más de una voz que susurraba tras la puerta.

-¿Hola?- se atrevió a decir. Las voces cesaron- ¿Hay alguien ahí?

-…No, no hay nadie- dijo una voz con acento francés.
-Calla, tonto. Ya sabe que estamos aquí.

Bella abrió la puerta y ante ella había un hombre… ¡con velas en vez de mano! y a su lado había un señor ¡con reloj en vez de panza! Bella se quedó atónita ante aquella imagen, mientras los hombres salían de su escondite.

-¿Qué sois?-preguntó sin saber si había hecho bien en preguntar aquello.

-Pog favog, no somos “qué”, mejog  dicho “quién”. Me llamo Lumieg y este de aquí es Ding Dong. Enchanté madmoisella Bella.

-¿Qué os ha hecho la Bestia?

¿El amo?- preguntó Ding Dong señalando a la puerta- Nada, bueno, no a nosotros. Estamos así porque…

-Pog un embgujo. Vegá, el año pasado el amo tegminó su libgo, bastante bueno pog ciegto. Una tagde de lluvia, llegó una anciana pgeguntando pog cobijo, el amo aceptó encantado siempge y cuando no tocaga sus cosas.

-Pero descubrió a la anciana robando su libro- continuó Ding Dong- El amo empezó a chillar y a echar a la anciana de casa. Mala fortuna tuvo mi amo cuando descubrió que era una hechicera y estaba enfadada. Le dijo: “Solo yo soy la persona capaz de comprender la belleza de tus palabras. No me has dejado ayudarte, así que te maldeciré a ti y a tus criados." El cada vez se comportaría más como un animal y nosotros como objetos a no ser…

-¿A no ser?- preguntó cada vez más sorprendida y maravillada.

-Que alguien logre ver la belleza que se esconde en su libro y logre amar al amo por la que escribió y no por la Bestia en la que se está convirtiendo.

En aquel momento, Adam entró en la habitación obligando a callar a Ding Dong. El joven observó a sus dos y fieles sirvientes y luego a Bella. Estiró la mano y le ofreció un libro, Bella lo sostuvo y miró a la Bestia con temor y expectación.

-Léelo, si logras encontrar la belleza… romperás la maldición y si no, bueno, podrás volver a tu hogar.

Bella miró el libro, era el mismo que había comprado en la tienda aquel mismo día. Luego miró a Adam, estaba asustada porque su mirada no decía nada bueno y también intrigada por ver si la maldición se podía romper.

Bella aceptó y Adam y sus sirvientes se  marcharon de la habitación dejando a la joven sola para que pudiera deleitarse con las palabras del libro.

-¿Con que no le ibais a contar nada?

-No lo íbamos a hacer, señor, pero Lumier es un bocazas…

-¡Dijiste que podíamos contagselo!- ambos empezaron a gritarse el uno al otro pero Adam los calló con un grito más fuerte- Señog, cuide su instinto animal.

-Perdona- rió Adam- Pero solo quería agradecéroslo. Esa chica… tiene algo especial. Creo que romperá la maldición.

Bella leía poco a poco el libro, cada vez se iba deleitando más con sus palabras y todas las noches, en la cena, podía conversar con Adam lo que había leído en ese día.

El libro trataba sencillamente de la descripción del amor que sentía un joven hacia una noble que no sabía nada de su existencia pero el joven la veía todos los días en su trabajo: era ayudante de librero. La observaba, le vendía los libros y le enseñaba algunos nuevos para que se quedase un poco más.

Los días fueron pasando y las páginas del libro se iban acortando. Bella iba descubriendo cosas hermosas y cada vez se enamoraba más de las palabras que el autor había escrito con pluma y un tintero.  Cada vez le costaba más hablar con Adam era diferente, para ella, él había cambiado muchas cosas. Una tarde se encontraba ella leyendo el libro cuando Adam entró y se sentó en una butaca cerca de ella.

-¿Te resulta agradable la lectura?- preguntó tratando de ver por qué página del libro iba.

-Mucho. – dijo mientras trataba de evitar los ojos de la Bestia, seguro que se pondría colorada si lo hiciese- Ya me queda poco para acabar.

-¿Y qué dices? ¿Crees que serás capaz de romper la maldición?

Bella escuchó las palabras de Adam y rápidamente sus mejillas se tornaron rojas. Sabía la respuesta pero le daba miedo admitirla en voz alta. ¿Qué diría su padre si viese a su única hija, Bella, con aquel supuesto criminal? 

-¿Cómo sabré que lo he roto?- dijo tras haber pensado las palabras y haber tragado saliva.

-No sé, tú sabrás lo que sientes.- comentó Adam cada vez más cerca de su pelo, consiguiendo aspirar aquel dulce perfume.

Ella se giró y mantuvo la vista fija en sus ojos, él se dio el lujo de bañarse en el color claro de los de ella.

-Bella- dijo por fin tras un gran silencio- Te amo. El libro, las palabras, son para ti. Ese joven del libro, soy yo y esa joven que se describe tan detalladamente eres tú. No hay ni un solo día que no te haya esperado en la librería. Ni un solo minuto que no haya pensado en ti… Y cuando tuve la oportunidad de tenerte aquí, la aproveché al máximo.  Perdón por haberme comportado como una…

-¿Bestia?- dijo Bella con una sonrisa, él iba a volver a hablar pero ella le calló-Sé exactamente lo que siento. Este libro, es tan bello, me enamoré de tus palabras pero también de tus gestos mientras cenábamos y de tu sonrisa mitad humana y mitad bestia.  

 Él sonrió y decidió que era el momento más propio para acercar sus labios a los de ella, pero cuando estaba a punto de sellar su amor…

-¡Parad, Bestia! ¿Creéis que os libraréis de la maldición tan fácilmente?
Adam y Bella miraron a la mujer que estaba allí de pie enfrene de ambos. Era la hechicera que había puesto la maldición. La joven y atractiva hechicera se acercó a Adam y le sonrió malvadamente, luego posó los ojos en Bella.

-¿Vos os habéis enamorado de él?- rió con ganas- La princesa enamorada de la Bestia. Esto parece un cuento de hadas.  Mi maldición se rompería con una persona que os amara por la belleza de vuestras palabras y por persona me refería a mí, por supuesto.  Al no haber elegido bien a vuestra amada no tendré más remedio que volveros en una Bestia.

-¡No, no podéis hacer eso!- gritó Bella poniéndose delante de Adam.

-Puedo y lo haré.

Bella cerró los ojos, cuando volvió a abrirlos se encontraba tirada en el suelo de la habitación. La sala estaba totalmente cambiada, aquello parecía un auténtico palacio. Lumier y Ding Dong estaban allí pero ya no eran mitad objetos, eran humanos. No entendía nada de lo que había pasado pero buscó a Adam con la vista.  Creyó encontrarlo, una mirada triste la observaba desde el otro extremo de la habitación, definitivamente eran los ojos de Adam.

-¡Oh, por el rey! ¿Qué es lo que te ha pasado?

Bella corrió y se acercó al hermoso león que minutos antes había sido una persona. Abrazó al león y comenzó a llorar sobre su hermoso pelaje. El león soltó un leve rugido.

-Adam… ¡oh, Adam! ¿Qué te ha hecho esa bruja?-se secó alguna que otra lágrima- Te amo, Adam. ¡Te amo tanto!

Aquello ya no servía de nada, ya no recuperaría a su amado nunca más. Pero ella hizo una promesa aquel día: ella cuidaría de él por el resto de sus días. 

Nus vemus!

Reseña #7: Veronika decide morir

martes, 1 de octubre de 2013

Título original: Veronika decide morrer

Autor:  Paulo Coelho

Editorial: Booket

Páginas: 242

Sinopsis: Veronika es una joven completamente normal. Es guapa, no le faltan pretendientes y tiene un buen trabajo. Su vida transcurre sin mayores sobresaltos, sin grandes alegrías ni grandes tristezas. Pero no es feliz. Por eso, una mañana de noviembre, Veronika decide acabar con su vida. Sueños y fantasías. Deseo y muerte. Locura y pasión. En su camino hacia la muerte, Veronika experimenta placeres nuevos y halla un nuevo sentido a la vida, un sentido que le había permanecido oculto hasta ahora, cuando tal vez ya sea demasiado tarde para echarse atrás. Veronika decide morir plantea que cada segundo de nuestra existencia optamos entre la alternativa de seguir adelante o de abandonar.


Opinión personal:

Nunca me había leído un libro de Paulo Coelho hasta ahora... La verdad que he de decir que me ha gustado, a cada rato tenía que tener la libreta de frases que me gustan porque me encantaba su forma de expresarse y de decir las cosas.
Toca muchos temas y creo que es el libro perfecto para esa asignatura algo odiosa que es la ética. Principalmente los temas son: la muerte, la locura, la sexualidad, la libertad, y un largo (o corto) etc.
Ha sido demasiado sencillo de leer y he podido sobrevivir páginas y páginas sin diálogo ( y yo AMO el diálogo en los libros, siempre me suelo saltar partes de descripción para ver el diálogo) y por eso admiro al escritor porque si ha conseguido que yo no me saltara ni una línea...
Una cosa que me ha parecido curiosa es que él mismo sale mencionado en el libro, la protagonista lo conoce y en un momento sale él hablando con otra persona, es algo que me parece que no he visto en ningún libro y eso me ha agradado.
La portada me gusta pero he de reconocer que me parece mucho más atractiva esta:
Aunque la que yo tengo es bastante interesante ya que es extremadamente sencilla. 

Existe una película de este libro y no sé la veré o no... con el tiempo se verá... 
Empecemos con las frases porque hay para tomar y regalar allá voy.
Frases: 
-Solo uno sabe la dimensión de su propio sufrimiento o de la ausencia total de sentido de su vida. 
- Un muchacho que pasaba frente a su ventana la miró sin, no obstante, tener la menor idea de que ella estaba a punto de morir.
-Todos nosotros, de una manera u otra, estamos locos. 
-Ser consciente de la inevitalidad de la muerte incrementa nuestras ansias de vivir. 
La juventud es así, establece los principios límites sin preguntar si el cuerpo es capaz de soportarlos. Y el cuerpo siempre lo es. 
-Manteneos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes pero aprended a hacerlo sin llamar la atención. 
Y más! Pero no la quería poner todas... demasiado he puesto. 
Conclusión: Un libro que te hace pensar en la vida y en muchas cosa más, te quedarás reflexionando sobre los distintos temas.