¡Tu ropa huele a tabaco!

miércoles, 24 de julio de 2013

Estaba sentado en el cómodo sillón del salón que era de color verde oscuro, al igual que el sofá que estaba enfrente de él. Miraba la gran ventana que daba a un pequeño balcón desde el cual podías tener una gran vista de la ciudad. La ventaba estaba abierta y entraba por ella el dulce viento de una tarde cualquiera de primavera.
Disfrutaba poco a poco del sabor y olor del cigarro que sostenía en su mano, era uno de esos placeres de la vida que necesitaba tener. La habitación se llenaba de humo y el olor se impregnaba por todos los rincones de la casa. Él sonrió, como le pillara alguien lo tendría crudo.

De repente el sonido de un coche aparcando sonó debajo de su casa y él no tardó en asomase al balcón  y mirar; era su mujer que había llegado del trabajo.

Rápido como un rayo, apagó el cigarro y empezó a rociar ambientador por todos los rincones del salón, luego corrió al cuarto de baño, se lavó bien los dientes y se echó colonia. Volvió al salón, se sentó en el sillón y fingió que leía con mucha atención un libro que acababa de coger.

Justo a tiempo, su mujer abrió la puerta de la casa con dos bolsas que reposaban en el suelo, su marido alzó la vista por encima de las gafas de leer y se acercó a ella para coger una de las bolsas de la compra.

Lo primero que hizo ella fue oler el ambiente de su casa. Luego miró a su marido, algo disgustada y entró en el salón.

-¡Otra vez! ¡Otra vez has fumado!

-¿Qué dices? Llegas a casa y no le das ni un beso a tu marido.

Él se acercó a ella y la atrajo hacia si con una mano puesta en su cintura.

-¡Mira! ¡Mira! ¡Tu ropa huele a tabaco!- él se inclinó para besarla con una pequeña sonrisa en los labios- No, no me beses. ¡Qué asco me da que fumes!

-Lo siento pero no sé de qué estás hablando.

-¡Encima me mientes! Has fumado, lo sé y lo sabes tan bien como yo. Así que deja de fingir.

-Perdona…- dijo él aceptando por fin la verdad- Pero es que no puedo evitarlo.

-Sabes de sobra que odio el tabaco… - ella se echó cansada al sofá y arrugó su frente con una de sus manos- Y más desde que me padre murió por eso.
Su marido se quedó cayado observándola, se metió las manos en los bolsillos y comenzó a balancearse de un lado a otro.

-¿Tienes miedo de que me muera yo por eso?

La mujer lo miró y soltó un leve chorro de aire que contenía la palabra “sí”, fue casi inaudible pero él lo entendió a la perfección. Se acercó a ella y la miró.

-No me pasará nada, solo fumo uno al día.

-Ya pero… ¿y si pasa?

-Entonces tendrás todo mi dinero para ti sola.

La mujer sonrió y él se animó un poco al recordar la sonrisa de aquel hermosos ser con el que se había casado. Hacía tiempo que no se reía, desde la muerte de su padre para ser más exactos.

-Venga, sonríe mujer, te prometo que lo dejaré.

-Pero si tú dices que fumar es uno de los mejores placeres de la vida.

-Pues estoy equivocado… Hay un placer mucho mejor que ese… ¿Quieres saberlo?

La mujer movió la cabeza en señal de aprobación, él se arrodilló enfrente de ella y le agarró las manos.

-Tu sonrisa es uno de los placeres más bonitos que existen en este mundo. Y sí para que pueda verla debo dejar de fumar… lo haré. Además tu ya te sacrificaste por mí para que yo mantuviera mi trabajo ¿qué menos que hacer lo mismo por ti?

Ella lo miró con una sonrisa más radiante que nunca, se abalanzó sobre él y lo abrazó. Después de veinte años casados, para ellos las cosas se resolvían así de fáciles.

4 canciones:

Silvia Fever dijo...

Muy bonito!! :)

Nocturna dijo...

Hola guapa!!
Me parece una sección estupendísima, haber si me animo y te mando algo jijijiji. Sobre este relato decirte que no ha estado mal, aunque no es que me haya vuelto loca. Espero que mi sinceridad no moleste a nadie sorry, besotes cielo ;)

Lidia dijo...

Me encantaría que participaras, estaría encantada^^
Y sí, la verdad es que no es un relato que digas: Wow impresionante. Pero creo que no está mal, un relato normal y corriente sin nada de impresionante.
Besoos!!^^

Lidia dijo...

Gracias!^^

Publicar un comentario

Deja tu comentario. Será todo un placer ver tu opinión y lograrás sacarme una sonrisa. Pero recuerda, siempre con respeto por todos incluyéndome a mí, si quieres hacer alguna critica, adelante pero siempre con educación :)